martes, 24 de octubre de 2017

Ilustres conexiones

¿Qué tienen en común Axl Rose, Elizabeth Taylor, Francis Ford Coppola o Lana del Rey? Ilustres conexiones te muestra las relaciones entre personajes del mundo de la cultura y el arte a partir de la original mirada de su autora.


Título: Ilustres conexiones
Autora: Carla Fuentes.
Editorial: Lunwerg.

Ilustres conexiones no es un libro convencional. Y no lo es porque no pertenece a ningún genero literario en el que podamos clasificarlo. Se trata de un anecdotario, sí, una recopilación de historias, anécdotas, casualidades y juegos mentales que relacionan a unos personajes con otros hasta lograr un libro que en un principio puede parecer caótico, pero que va tomando forma unitaria a medida que pasas las páginas.

Carla Fuentes, su autora, conocida en el mundillo audiovisual como "Littleisdrawing" es una ilustradora española dedicada especialmente en el mundo de la moda y la música. Y este es su primer libro en solitario, escrito e ilustrado por ella.



Creo que Ilustres conexiones es un libro para leer a sorbitos, para releer, para mirar, para pararse a pensar... La autora ya nos advierte al principio que no es necesario seguir un orden, que uno puede abrirlo por cualquier página y empezar donde le parezca. Se trata de un viaje por personajes de la cultura a través de pequeñas anécdotas e historias relacionadas con su vida, algunas bastante conocidas pero la mayoría no tanto, porque muchas veces las relaciones entre ellos tienen más que ver con las experiencias personales de la ilustradora que con la realidad del personaje.

Se trata de una obra muy personal, ya que parte de un personaje y deja volar su imaginación, relacionándolo con el siguiente, y a este con el siguiente, de las maneras más insospechadas.

Como ya he dicho, se trata de una obra muy personal y ese es el motivo por el que no creo que sea para todo el mundo. A mí me ha encantado, y he releído muchas, la mayoría, de las historias. Pero también pienso que algunos de los personajes de los que habla no son conocidos por el gran público, como el director de cine Wim Wenders, el poeta André Breton...




Las imágenes de Carla están llenas de fuerza, y la paleta de colores que utiliza es original y consigue con unos pocos trazos que los retratos adquieran personalidad y forma propia. Además, considero que la edición que ha realizado Lumverg de este trabajo es impecable. No me suelen gustar los libros de tapa dura, porque me resultan bastante incómodos, pero este es tan bonito y tan apetecible que lleva un mes en mi mesita de noche y no quiero quitarlo de ahí.

Esta reseña ha sido originalmente publicada en El Buscalibros. 

(Vale, no os lo había contado. He empezado a colaborar con El Buscalibros hace unas semanas, y lo haré de manera habitual a partir de ahora, así que veréis por aquí algunos comentarios sobre libros que publicaré primero allí. por si me queréis seguir, este es mi perfil)

lunes, 23 de octubre de 2017

Reuniones de padres

Como cada año, os tengo que contar varias reuniones: la que tengo como tutora con los padres de mis alumnos, la que he tenido con el tutor de mi hijo pequeño y la del tutor de mi hijo mayor.



Mi reunión:

Tres, tres padres tuve, de los diez alumnos que forman parte de mi tutoría. La máxima siempre se cumple: cuantos más problemas tiene un alumno, menos posibilidades hay de que sus padres vengan habitualmente al instituto. O a lo mejor es al revés: Cuando tus padres no se preocupan por ti ni lo más mínimo, hay muchas posibilidades de que tengas bastantes problemas en el instituto. ¿O no?



He dicho tres y en realidad es para animarme, porque vino una abuela, y un matrimonio, es decir, los padres de un alumno y la abuela de una alumna. Así que pasé del guión que siempre preparamos, de las cosas que se supone que tendríamos que decirles, y me puse a hacer tutora con ellos, hablamos del grupo en general, pero sobre todo de los dos suyos en particular, de lo que íbamos a hacer, de cómo iba a intentar motivarlos por encima de todo...

Los tres fueron contentos, pero yo me quedé con muy mal sabor de boca.

La reunión del peque:



No fui yo al final. Mi marido, que habla poco y parece que a veces por eso no se entera, me dijo que tenía que rebajar el nivel de tensión con la reunión de pequeño, y que por eso era mejor que fuera él. No es que yo estuviera nerviosa (vaaaaaale, un poquito) pero tenía ganas de ver a su tutor y qué me parecía, y llevaba ya unos días dando la lata sobre si me quedaría al final a hablar con él o no. Así que el asunto quedó zanjado al ver que me coincidía con yoga. Fue mi marido y yo me fui a yoga. Apenas me acordé de la reunión en toda la clase. Y la impresión de mi chico sobe el tutor fue buena y, por supuesto, no se quedó a hablar con él al final de la reunión y se marchó tan contento pensando que el niño estaba en buenas manos.



La reunión del mayor:

El fin de semana pasado, como por casualidad, mi hijo me dio el papel en que nos convocaban a la reunión, que había sido el lunes de esa misma semana. Así que no tuvimos que pensárnoslo mucho.

domingo, 22 de octubre de 2017

Esta semana 39

Esta semana se ha hecho un poco más larga, no sé exactamente por qué. El caso es que he llegado cansada al fin de semana y tampoco he hecho nada fuera de lo normal.



Esta semana por fin se han activado todas las extraescolares, después de dos jueves festivos, y también hemos tenido los primeros exámenes y trabajos que entregar.



Esta semana he pasado las reuniones de padres de mis hijos y la de mi instituto, y he sobrevivido.



Esta semana ha llegado el frío, o el otoño, o lo que sea, y un poquito de lluvia que era tan necesaria.




Esta semana, o mejor dicho este fin de semana, he descansado un montón y también he preparado muchas cosillas para clase. Aún estoy en ello.



¿Qué tal vosotros?