miércoles, 26 de julio de 2017

He visto 34. Wonder Woman y Baby Driver

La semana pasada fuimos mi chico pequeño y yo a ver esta película, a la que él tenía muchas ganas.


Título: Wonder woman.
Directora: Patty Jenkins.

Creo que es la película con el peor doblaje que yo haya visto en mi vida. Lástima que en este país, al menos en provincias, no haya la posibilidad de la versión original. De verdad que es una pena.

No es significativo de la película, lo sé, pero es que no me lo pude quitar de la cabeza en tooooda la proyección.

La historia es entretenida, me gustó, pero sin más. Se me hizo extraño el principio en relación con el resto, y con la parte de la isla. Nos gustó pero no me parece la maravilla de la que hablan algunos ni el bodrio del que hablan otros. En cuanto al feminismo del que se ha discutido mucho por ahí, meh.

Y esta semana ha tocado Babydriver, una peli que me apetecía a mí y a él también.




Título: Baby driver.
Director: Edgar Wright.

Ninguna maravilla, y creo que podían haberle sacado más partido, pero nos gustó y la disfrutamos. Lo cierto es que tiene un reparto de lujo, y me gustó ver a algunos actores cambiando de registro. Entretenida. El argumento es original, y el personaje protagonista podía haber dado mucho juego, pero no llegamos a empatizar demasiado con él.

Y eso es todo de momento, porque el verano no nos está dando para sentarnos demasiado en el sofá. Estamos, además, viendo una serie mi peque y yo y eso nos ocupa la última hora de la noche, antes de dormir, así que nada de películas, por el momento.


martes, 25 de julio de 2017

Impresiones de un viaje de estudios

Mi hijo acaba de volver de pasar tres semanas (un poquito más) en viaje de estudios para perfeccionar su inglés.



Este viaje era importante para nosotros, y llevábamos ya años pendientes de que fuera a algún sitio, no solo por el idioma, sino por todo lo que le puede aportar un viaje así.

No nos equivocábamos.

No sé si en otro momento de su vida el viaje habría sido distinto, y no lo sabré, pero sí sé que este era el momento adecuado para este viaje, que él lo deseaba y que lo ha disfrutado muy intensamente.

¿Qué ha aprendido?

Suponemos que inglés, claro está. Ya llevaba tres días allí y se sorprendía pensando en inglés, así que después de unas cuantas semanas su inglés ha mejorado notablemente. Es más, le pusieron en el segundo nivel más alto de clases y a los cinco días le cambiaron al más alto, y nos escribieron un mensaje del colegio diciéndonos que tenía un nivel muy bueno. Y que le faltaba vocalizar mejor, aunque eso tampoco lo hace en castellano.



¿Qué más ha aprendido?

Una de las cosas principales, a convivir. No es que no supiera, porque es un chico que se ha movido con nosotros y que tiene muchas amistades, pero no es lo mismo eso que compartir casa con una familia y convivir día a día con grupos de personas de distintos países.

Cuando apenas llevaba una semana allí, me escribió diciendo que en el autobús enseguida se sentaba con chicas de allí y que hablaba con ellas de cualquier tema. Estamos hablando del autobús de línea, y de mi hijo, al cual hace unos años tenía que obligar a preguntar por el baño en los restaurantes porque no se atrevía.



¿Qué más?

A preocuparse de sus cosas. Si no lo ha hecho antes, es culpa nuestra, lo sé, que se lo damos todo hecho, todo preparado y que evitamos así que tenga que buscarse la vida, que recoger su ropa a diario, saber qué es para lavar y qué se puede volver a poner... ese tipo de cosas de la vida diaria que le han venido muy bien. Es cierto que esto no está del todo aprendido porque se ha olvidado en la casa donde se alojaba varias cosas, y alguna de no poco valor económico, como su iPad.



¿Cómo ha vuelto?

Ha regresado muy cariñoso, supongo que es normal, porque nos ha echado de menos. Pero aparte de eso ha vuelto como más responsable. Nada de lo que dicen algunos padres de que cuando vuelven de un viaje cuesta que vuelvan a las normas de casa. Ha vuelto siendo el de siempre y, aunque trae un par de kilos menos que no le sobraban en absoluto, por lo demás lo veo más mayor, más responsable, una versión mejorada de sí mismo.



Ah, y vuelve con ganas de más. Ya está pensando en su viaje del año que viene.

lunes, 24 de julio de 2017

Paper girls

Vi ese cómic por primera vez en un blog de críticas de novelas gráficas, mangas y demás, y me llamó mucho la atención.



Título: Paper girls.
Autor: Brian K. Vaughan y Cliff Chiang.
Editorial: Planeta cómic.

Lo puse en mi lista de deseos de amazon, esperando el momento de acabar otros libros que tenía pedidos y sin leer. Pero unas chicas estupendas se adelantaron y me lo regalaron por mi cumpleaños. Nada menos que todos los tomos publicados, y los que están sin publicar también, que me han ido llegando (al menos el diez y el once; el resto los tengo ya pedidos para septiembre).



Se trata de una historia un poco loca y que parte de la nostalgia de los años ochenta. Unas chicas, apenas unas niñas de doce años, son repartidoras de periódicos en una madrugada de Halloween. Y a partir de ahí surgen unos personajes que no quiero desvelar pero que parecen extraterrestres o viajeros en el tiempo o algo similar.



Además, plantea el eterno problema generacional: los adultos frente a los jóvenes, la innovación frente a la tradición, lo nuevo y lo antiguo.



Cada tomo, muy breve, termina con un sorpresa que te deja con ganas de volar al siguiente. Pero yo me lo he tomado con calma y estos días, cada noche, antes de dormir, he leído uno. Con lo que me ha durado once días.



Se trata de una serie abierta, que en inglés llega por el número quince, pero en nuestro idioma solo hay diez publicados y lo van haciendo poco a poco.

Son unos cómics preciosos, y el dibujo me ha parecido alucinante. Tanto que, a pesar de no irme mucho la fantasía épica y la ficción de ese tipo, voy a comprarme el primer volumen de Saga, la obra más conocida de este autor, a ver qué tal. Lo haré cuando desahogue un poco el montón de libros de mi mesilla.