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Mostrando entradas de noviembre, 2013

Panpanpanpanpan

Hoy pasaré el día, a muchos kilómetros de casa, en un pueblo perdido de la montaña, aprendiendo a hacer esto.


Con el más grande. Ibán Yarza.

Reto de los 30 libros III

El blog Mobas ha propuesto este reto para el mes de noviembre, y estoy dispuesta a terminarlo.

21. Un libro que hayas prestado y que no haya vuelto...

Solo me ha pasado una vez en la vida. Supongo que soy afortunada. Presto muchos libros a mis alumnos, y siempre me los devuelven, excepto uno. El curso pasado presté It de Stephen King a un alumno y no ha vuelto.



22. Un relato que hayas leído este año y te haya impactado.

Uno de los relatos de Tu mente firma cheques que tu cuerpo no puede pagar.



El libro en sí es totalmente recomendable, y recuerdo con inquietud una historia sobre un hombrecillo que nada en la piscina de otro que me impactó bastante.

23. Un libro al que te gustaría poner banda sonora...

Este año leí a Ray Loriga por primera vez, y me encantaría poner banda sonora a su libro Lo peor de todo. No me preguntéis por qué.



24. Un libro que me haya ayudado en un momento personal difícil.

La nieta del señor Linh. Un libro precioso y que supuso en mí un cambio.



25. Un libro de una edit…

Puck

A raíz de una imagen vista en pinterest, me acordé de Puck.

Una de mis lecturas de infancia fue esta serie de relatos adolescentes sobre una niña en un internado. Nada original, como veréis...


Puck es una chica independiente, atrevida, que investiga cosas que le suceden alrededor.



El personaje fue creado por Lisbeth Werner, que en realidad es un pseudónimo utilizado por dos autores, Carlo Andersen y Knud Meister, y la serie fue escrita originariamente en danés.


Sigue la estela de otra sagas para niños de la época como los cinco, pero en ésta la protagonista va creciendo y se va haciendo mayor con cada libro.



Es una pena el final de la saga, que, como supongo que si no habéis leído, ya no vais a leer, os contaré. Después de demostrar su independencia, su fuerza, etc, resulta que en unos pocos días se enamora de un chico y se casa, con ¡ diecinueve años! Alucinante.


No es la mejor colección del mundo, ni nada por el estilo. Pero forma parte de mis recuerdos. Mi padre salía de viaje y le…

Concurso, pero de traslados

Me resulta gracioso que, en esta profesión mía, y en muchas otras, para trasladarse haya que concursar.


Primero de todo, concursas a ciegas. Así que sí, es un concurso en toda regla.

Tu pides una plaza, o varias, pero no sabes si esa plaza existe o si tienes alguna posibilidad, por remota que sea de salvar lo nuestro de que te la den. Primero se pide, y luego, meses después, salen las plazas.


En segundo lugar, tienes que alegar una serie de méritos para que te otorguen unos puntos con los que se hace un ranking. O sea, un concurso como los de la tele.

Lo malo de esto es que consiste en presentar ante la administración una y otra vez, año tras año, los mismos montones de papeles que ya presentaste las mil veces anteriores, y desearte a ti misma suerte a ver esta vez cómo te va a salir.



Porque un año presentas un mérito, no sé, el Certificado de la Escuela de Idiomas, y no te lo cuentan, vete tú a saber por qué.

Al año siguiente sí, toca que ese año el certificado te vale.

Y después de …

Calentitos

Cuando llega el frío, como el que tenemos por aquí en estos días, no hay nada mejor que estar en casa calentitos.

No quitarse el pijama en todo el día.

Ponerse encima la mantita.


O lo que sea.

Tomarse una bebida calentita, a ser posible, algo chocolatoso...

Y ya si es con un buen libro...


Y si hay que salir, abrigarse bien.

Otorrinolaringólogo

El viernes al fin fui al médico.


No me quedó más remedio, porque el jueves mis compañeros me enviaron a casa a media mañana. No estaba en condiciones de trabajar.

Mi otorrino es un tanto especial. Un médico que no confía demasiado en la medicina tradicional. Prefiere mandarte cualquier remedio casero, o hierbas, homeopatía, lo que sea, antes que recetarte un jarabe.

Aún así, confío ciegamente en él. Os contaré que me diagnosticó una parálisis facial dos días antes de que yo me notara nada, durante mi primer embarazo. Y me recetó hacer yoga la primera vez que le dije que estaba quedándome sorda. Y las dos veces acertó.

La consulta fue así:

- A ver qué te pasa esta vez (desde hace más de diez años, voy cada cierto tiempo a decirle que me estoy quedando sorda).

- Estoy mareada. Creo que tengo vértigos.

- ¿Mareada o con vértigo?

- Pues no sé.

- ¿Qué te pasa? ¿Tienes la sensación de que subes un puerto, se te taponan los oídos...?

- Sí, eso es, pero es que paso un puerto toooodos los días.…

Tengo un dragón en la tripa

No, no es que, además del vértigo, se me haya metido un bicho en la tripa. No es eso.

Ayer sábado, a pesar de mi estado, nada bueno, me armé de valor y fui a la presentación de este libro.


La autora, Beatriz Berrocal,  es una maravillosa persona a la que conozco por diversas circunstancias que nada tienen que ver con los libros.

La presentación fue muy divertida, y en ella actuaron unos niños, entre ellos mi peque (por eso no podía faltar, a pesar de los pesares).

El libro es un libro precioso, y fantástico para lectores de siete u ocho años. Además, trata sobre un tema con el que todos tenemos que lidiar en algún momento: el miedo escénico, la vergüenza de hablar delante de los demás.

Disfruté como una niña, y me vine a casa con más libros de la autora, de la que confieso que en casa aún no habíamos leído nada.

Me traje estos dos para mi chico grande, y creo que pueden serme útiles para el insti.



El primero trata sobre el acoso escolar desde el punto de vista de un niño que lo sufre.


Volando voy...

Y no me refiero a mi ritmo de vida, que también. Estoy ligeramente volada porque estoy otra vez con los vértigos.


La culpa la tengo yo, que llevo dos semanas así, inestable, y no he ido al médico.


Como tengo la medicación en casa...


Hoy, por ejemplo, me he levantado fatal, agarrándome por las paredes. Y me vendría bien ir al médico de una vez y quedarme en casa un par de días.

Sí, no me digáis nada, sé que no tengo excusa...

Hoy sin falta pido hora.

Felicita Sala

Estos días he visto unas ilustraciones que me han encantado. Y pensaba que eran de alguien que no conocía, pero resulta que tengo un libro ilustrado por ella en casa.



Esta artista tiene un blog estupendo, donde podéis encontrar todas las imágenes que os he puesto y muchas más.

Cocina e ilustración. No puedo pedir más.

A cuadros

Los cuadros vuelven con fuerza, si es que alguna vez se fueron. A mí siempre me han gustado, como pasa con las trencas, quizá porque no tuve una adolescencia de uniforme de colegio, de falda de cuadros y trenca azul marino o gris.

Tengo una faldita de cuadros que uso mucho, por la rodilla, de cuadros grises, y no de tablas sino tipo evasé. Me la estoy poniendo este año, además de unos pantalones como éstos.

Los tengo en estos tonos y en rojos, con los cuadros al bies.

Me apetece alguna cosa más, algún complemento, pero huyendo del total look.

Me chiflan estos pantalones, pero creo que más pantalones de cuadros ya no me compro.


Podría ser una falda, pero no como ésta. Más bien como esta otra.

Lo más probable es que me haga con una camisa.

Las hay muy chulas.

Y también estoy loca con estos dos abrigos.

Éste último es de Zara y le tengo echado el ojo, pero aún no lo he visto en tienda...


Seguramente opte por un fular, como éste.

¿Os habéis apuntado ya a los cuadros?