martes, 16 de mayo de 2017

Las horas invertidas

El horario en mi trabajo es muy cómodo. No me quejo,  (casi) nunca me quejo. Solo me habréis leído por aquí quejarme de cuando hacemos mil horas porque hay evaluaciones y ni eso. Pero las horas invertidas en los chavales, las horas de trabajo real cuando salgo del instituto, siempre son muchas, aunque reconozco que hay unos años más cómodos que otros.



Yo pensaba que este curso, como tengo pocos alumnos, iba a ser de los tranquilos, de los de poco trabajo. Y no ha sido así, ni mucho menos. Las horas invertidas en ellos han sido brutales, hasta el punto de que algunos días a las once de la noche, y más allá, estaba hablando con ellos y por la mañana a las seis y pico cuando me levanto tenía ochenta mensajes que me urgían a ayudarles en algo.




Ha sido extenuante, y el día que demos las vacaciones les diré a mis chicos que ha sido un placer, que me tienen para lo que quieran pero que el grupo de wasap y yo nos despedimos definitivamente. Porque tener un grupo con adolescentes es divertido, y en el grupo han pasado cosas geniales, y nos hemos reído algunas tardes hasta doler la tripa, pero cuando un chaval te abre un chat privado para hablar de algo es seguro que es importante, al menos en ese momento para él, y de eso he tenido mucho, y casi a diario.




Y este año he perdido horas y horas de sueño, y de hacer otras cosas, como por ejemplo, descansar, atendiéndoles. Porque cuando un chico de 15 años te escribe por privado para contarte algo no puedes dejarle así, tienes que atenderle, sea la hora que sea.

Cuando alguien a las tres de la mañana se acuerda de su profe y le cuenta lo bien que se lo está pasando sin beber, por ejemplo, es algo estupendo pero que cuando te despiertas por la mañana con veinte audios llenos de música de discoteca no te hace tanta gracia.

Cuando alguno en pleno cabreo se desahoga contigo en vez de partirle la cara a alguien también tienes que atenderle, y aplacar los ánimos.

Cuando a otro le da por llorar media tarde porque está solo y encuentra más lógico contártelo a ti que a sus amigos, no lo puedes cuestionar, aunque tengas mil cosas que hacer.

Como os digo, he trabajado de bombero a tiempo completo, venga a apagar fuegos, día y noche. Y me merezco un descanso.




Ahora pienso que tan solo queda un mes, y que los voy a echar muchísimo de menos, pero que necesito descansar de mi labor de tutora a tiempo completo.


18 comentarios:

  1. Desde luego Ro,eres un sol,te lo digo yo...

    Besos.

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    1. Pues ayer y hoy llevo un enfado con ellos que no sé yo si pensarán lo mismo.

      Besos.

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  2. Me has emocionado, Ro. Increíble lo que haces. ¡Qué bueno que existas!

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  3. Madre mía, así es imposible desconectar.

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    1. Este año no he conseguido desconectar más que en Navidad, y poco. en semana santa nada.

      Besos.

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  4. Dios Mío, me pongo en tu piel y me quito el sombrero a partes iguales y es que ¡que responsabilidad has asumido!

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    1. Creo que alguna que no es mía, porque no puede ser que estos niños tengan tantos problemas, y algunos muy graves.


      Besos.

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  5. Mi experiencia de profesor ya no en ejercicio me dice que te has dado en exceso a tus chicos. Entiendo perfectamente todo lo que dices. Los adolescentes son eso, adolescentes, y como tales propensos a bandazos y mudar de opinión sin nadie saber por qué..., bueno qué te voy a decir yo que tú no sepas.
    Me alegro de que el fin de curso esté cada día más cercano y así puedas descansar. Te lo mereces.
    Un beso

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    1. Lo sé, creo que tienes toda la razón, que este año me he entregado demasiado a mis chicos y eso me está pasando factura, pero en una clase tan difícil era eso o no poder hacer nada con ellos. Aún así he conseguido poco...

      Besos.

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  6. Absolutamente necesario ese descanso.
    Ánimo ya queda poco!
    Besos!

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  7. Ma-dre-mí-a, menudo palizón Ro. En nuestro cole los profesores/tutores ni siquiera dan el teléfono a los padres delegados, solo algunos voluntariamente. No me imagino que les dieran el teléfono a los niños. Claro que, visto lo visto, alguien tiene que atenderles, pero supongo que lo mínimo, es que ese alguien también pueda descansar.
    Hija mía, debe de haber unos cuantos profesores por ahí repartidos muyyyyyyy descansaícos, porque toda su parte de trabajo (proporcional) te la llevas tú.
    Venga, que ya no queda ná!!!

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    1. A ver, mis chicos son especiales, y podría tratarles como si no lo fueran, pero entonces no me sentiría a gusto.

      Besos.

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  8. Muchas gracias!!!
    es Divino el blog y cada publicacion!!!
    Soy fans de este blog, siempre lo leo!
    Felicitaciones!!!
    abrazo

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  9. Buf, Ro, qué angustia tener que estar tan pendiente del móvil y no tener más ratos para ti. Aunque así haya sido la única manera de conseguir impactos positivos, tienes que cuidarte tú también, y a tu espacio!

    Pero ya queda menos! ><

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